En el Mercurio de hace unos domingos atrás, sale la encuesta que muestra el desencanto de la ciudadanía, especialmente de los jóvenes por la actual clase política. El problema mas grave de esa encuesta, es que la gente viendo el mal, no hace nada por participar en la solución, la que solo puede provenir de nosotros mismos, "la ciudadanía". En forma irresponsable asumimos que los políticos actuales desacreditan la política, que hay mucha corrupción, que llevan al país al desastre en diferentes áreas, que no se hacen bien las cosas, que aun existen graves problemas en salud, educación, mejoramiento en los sectores mas pobres, etc. pero nos marginamos de nuestra responsabilidad de corregir todo esto, con el argumento de que no nos interesa nada que tenga que ver con la política...tan sucia.
La política es el arte de gobernar, si nuestros representante no estad haciendo las tareas como corresponde, es a nosotros quienes nos corresponde sacarlos, cambiarlos, controlar que se corrija el rumbo y ASEGURARNOS RESPONSABLEMENTE DE DEJARLE A NUESTROS HIJOS UN CHILE MEJOR.
No podemos repetir esa frase y actitud de no meternos, porque este país es nuestra patria, la que legaremos a nuestros hijos y es nuestro deber conducirla a través de mandatarios dignos de nuestro mandato y diligentes servidores públicos.
Si consideramos lo importante de esto y del momento histórico que vive el país, cuando la ciudadanía toma conciencia de la situación actual (la encuesta citada lo certifica), entonces, es tiempo de que el Partido Ciudadano asuma el rol que la historia le entrega: aunar toda esta inquietud y orientarla a una forma organizada de cambiar a los personajes, mostrar quien tiene el mando y cambiar el rumbo de la nación.
GRANDE PARTIDO CIUDADANO, GRANDE CHILE.
Aprovechemos la Agenda Corta
Aprovechemos la Agenda corta yMatemos a la Perra para que se acabe la levaTodos los estudios concluyen que más del 60% de los delitos en Chile, tienen su origen en la droga. Cada día cientos de jóvenes, nuestras nuevas generaciones, están cayendo ante la prisión de la drogadicción. Cientos de personas, de todos los estratos sociales de nuestra patria, son hechos prisioneros, de una prision de la cual es muy difícil salir. Cada día hombres y mujeres matan su futuro en la decadencia que significa depender de las drogas y matar las neuronas en esta mortal dependencia. Cada día hay hombres y mujeres, niños, jóvenes y adultos que ante la necesidad de tener los recursos para comprar la droga…no trepidan en delinquir, robar o matar si es necesario…son prisioneros de la droga. Cada día mueren en este extravío nuestras generaciones de jóvenes. Cada día el resto de la población tiene diversas consecuencias de este flagelo, el Estado mismo, desvía significativos recursos en una guerra que se ve, pierde todos los días y las personas en general viven en el constante temor de ser victima de la delincuencia relacionada con la droga. Nuestra población está siendo mortalmente atacada y nuestras autoridades no han tomado el camino adecuado para protegerla Es difícil encontrar un hogar que no haya tenido a un miembro de su familia como victima directa o indirecta de este gran problema. Ante esta realidad es necesario tomar medidas drásticas que no ataquen principalmente los efectos, sino el origen. Es la única manera de optimizar los recursos del Estado, lograr ganarle la guerra a la delincuencia, y salvar a nuestros jóvenes que son el futuro de nuestra patria. En este contexto, creo que hay que aplicar severas penas a los asesinos que quieren asesinar a nuestra población internando drogas al país.Propongo que toda persona que participe de cualquier manera en la internación de drogas al país, sea tratado como un asesino, ya que eso es lo que logra cuando alguien cae en este vicio. Bajo este premisa se aplique penas de 40 años por estos delitos de internación o asociación para internar drogas, pero que no seamos nosotros los que tengamos que financiar la manutención de estos delincuentes, sino que sean ellos mismos quienes deban trabajar en granjas modelos en el extremo sur del país o en islas equivalente a Isla Guarelo, extrayendo minerales para con su venta financiarse. A los distribuidores internos, se les debería penalizar con 20 años de reclusión. Es la única forma que los abastecedores internacionales tomen distancia con nuestro país y evitemos que Chile se convierta en la nueva Colombia en esta materia.Le pediría a los legisladores que pensaran un poco, cuantos crímenes habría en el país si no se sancionara fuertemente el asesinato. Asimismo, este incremento de la penalidad, permitiría hacer desaparecer este flagelo, lo que a su vez redundaría en disminución de la delincuencia y traería la anhelada paz y seguridad interna, que hace ya tiempo hemos perdido. En otras palabras, si matamos la perra, se acaba la leva.Entonces, ahora la seguridad de nuestra gente está en que los legisladores legislen para el pueblo.
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